• UPTA alerta de que la comunidad registra dos víctimas mortales, frente a ninguna en el mismo periodo de 2025, a pesar de que los accidentes laborales con baja han disminuido un 2,4 %.
  • Los accidentes graves durante la jornada se reducen de seis a cinco. La organización reclama reforzar la prevención e investigar las condiciones de subcontratación que soportan los pequeños profesionales.

Camargo, 20 de octubre de 2026.- La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) alerta de la evolución de la mortalidad laboral entre los trabajadores por cuenta propia en Cantabria. Según los últimos datos provisionales de la Estadística de Accidentes de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, entre enero y agosto de 2026 fallecieron dos autónomos en accidentes laborales en la comunidad, mientras que durante el mismo periodo de 2025 no se registró ninguna víctima mortal.

Ambos fallecimientos se produjeron durante la jornada de trabajo, sin que se hayan contabilizado víctimas mortales en accidentes in itinere. Esta evolución contrasta con la reducción del número total de accidentes laborales con baja, que han pasado de 378 a 369 durante los ocho primeros meses del año.

En el conjunto de España, la mortalidad laboral entre los trabajadores por cuenta propia también ha aumentado, con 55 fallecidos hasta agosto, frente a los 35 registrados durante el mismo periodo del año anterior.

DISMINUYEN LOS ACCIDENTES CON BAJA, PERO SE REGISTRAN DOS FALLECIMIENTOS

Indicador 2025 2026 Variación
Fallecidos, total 0 2 +2
Fallecidos en jornada 0 2 +2
Fallecidos in itinere 0 0 0
Accidentes graves en jornada 6 5 −16,7 %
Accidentes con baja, total 378 369 −2,4 %
Accidentes con baja en jornada 362 351 −3,0 %
Accidentes con baja in itinere 16 18 +12,5 %

Durante los ocho primeros meses de 2026, Cantabria registró 369 accidentes laborales con baja entre los trabajadores autónomos, nueve menos que durante el mismo periodo de 2025. Los accidentes ocurridos durante la jornada de trabajo descendieron un 3 %, mientras que los registrados en los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo aumentaron ligeramente, de 16 a 18.

Los accidentes graves en jornada también presentan una evolución favorable, al pasar de seis a cinco. Sin embargo, esta reducción no se ha trasladado a la mortalidad laboral, ya que la comunidad ha registrado dos fallecimientos cuando en el mismo periodo del año anterior no se había producido ninguno.

Para UPTA, los datos de Cantabria reflejan la necesidad de analizar no solo el volumen de accidentes, sino también sus consecuencias más graves. Aunque la siniestralidad general haya disminuido, la existencia de víctimas mortales obliga a mantener la atención sobre las condiciones de seguridad de los profesionales independientes.

Esta evolución presenta diferencias respecto al conjunto de España, donde los accidentes laborales con baja han descendido un 2,1 % y los graves durante la jornada se han reducido un 5 %. Cantabria registra una disminución ligeramente superior en el volumen de siniestros y más acusada en los accidentes graves, aunque los dos fallecimientos representan un cambio desfavorable respecto a 2025.

UPTA ADVIERTE DE LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DE LOS ACCIDENTES LABORALES

Los 369 accidentes laborales con baja registrados en Cantabria ponen de manifiesto que la siniestralidad continúa afectando a los trabajadores por cuenta propia, incluso en un periodo de reducción del número total de siniestros.

UPTA recuerda que, para muchos pequeños profesionales, sufrir un accidente laboral no solo tiene consecuencias sobre su salud, sino que puede comprometer la continuidad de su actividad económica. Una incapacidad temporal prolongada puede provocar la pérdida de ingresos y dificultades para atender a los clientes, mientras el autónomo continúa afrontando los gastos habituales de su negocio.

La organización considera necesario mejorar la información estadística sobre la duración de las bajas derivadas de accidentes laborales. Los datos oficiales permiten conocer el número de siniestros y su gravedad inicial, pero no ofrecen un desglose comparable de cuántos profesionales permanecen varios meses sin poder trabajar ni de las consecuencias económicas que estas situaciones generan.

UPTA RECLAMA REFORZAR LA PREVENCIÓN Y VIGILAR LAS CONDICIONES DE SUBCONTRATACIÓN

UPTA considera imprescindible examinar las condiciones en las que desarrollan su actividad los trabajadores por cuenta propia, especialmente aquellos integrados en cadenas de subcontratación y con escasa capacidad para negociar precios, plazos y condiciones de trabajo.

La organización advierte de que el incremento de los costes de actividad, la presión económica y las exigencias impuestas por determinadas empresas contratistas pueden reducir el margen de los pequeños profesionales para organizar su trabajo en condiciones adecuadas de seguridad.

Por ello, reclama investigar hasta qué punto estos factores están influyendo en los accidentes de mayor gravedad, sin atribuir automáticamente todos los siniestros a una misma causa. Para UPTA, las obligaciones preventivas deben cumplirse con independencia del tamaño del negocio y de la posición que ocupe el profesional dentro de una cadena de contratación.

La organización insiste en que la prevención no puede quedar relegada por las exigencias de producción o por la falta de margen económico. Garantizar unas condiciones de trabajo seguras debe ser una prioridad para todos los agentes que intervienen en la actividad.

EDUARDO ABAD: «LA REDUCCIÓN DE LOS ACCIDENTES NO PUEDE OCULTAR QUE DOS AUTÓNOMOS HAN PERDIDO LA VIDA»

Eduardo Abad, presidente de UPTA España, denuncia que «en Cantabria los accidentes laborales han disminuido, pero dos trabajadores autónomos han perdido la vida durante los primeros ocho meses del año, cuando en el mismo periodo de 2025 no se había registrado ningún fallecimiento. No podemos conformarnos con que mejoren las estadísticas generales si seguimos teniendo profesionales que salen a ganarse la vida y no regresan a sus casas».

Abad advierte de que «llevamos años denunciando las condiciones que soportan miles de pequeños profesionales. Se les aprietan los precios, se les imponen plazos difíciles de cumplir y se les trasladan unos costes cada vez mayores. Exigimos que se investigue hasta qué punto estas condiciones, especialmente en las cadenas de subcontratación, están comprometiendo su seguridad. La vida de un trabajador autónomo no puede ser el coste oculto de ningún contrato».

Fuente: Ministerio de Trabajo y Economía Social. Estadística de Accidentes de Trabajo (ATR), tabla ATR-A1.3, avances enero-agosto de 2025 y 2026. Datos provisionales.