LAS RESERVAS DE NAVIDAD CAEN MÁS DE UN 30% EN CANTABRIA
Las reuniones familiares y de amigos, así como las celebraciones de empresas, están
disminuyendo por la amenaza del coronavirus y su nueva variante Ómicron. Nos referimos a la
campaña navideña, que supone el 30% de los ingresos anuales de la pequeña y mediana
hostelería.
Un estudio realizado por nuestra organización revela que el miedo al contagio del virus da al
traste con las expectativas de la recuperación de la hostelería.
Las tradicionales celebraciones de empresas que se realizan en días previos a la Navidad han
sufrido cancelaciones de última hora, cayendo más del 30% debido al temor al coronavirus y a
la falta de seguridad que se deriva de las decisiones tomadas por las administraciones públicas.
Hay encuestas que reflejan que 3 de cada 10 empresas ya han cancelado sus celebraciones.
Únicamente se están manteniendo las comidas navideñas de estructuras familiares cerradas y
encuentros de ámbito muy reducido.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA España, «es incomprensible que a estas alturas no se
haya establecido la aplicación obligatoria del pasaporte COVID para proteger la salud de los
consumidores ante el incremento de los contagios».
Desde UPTA ya lo advertimos. Por parte de las administraciones autonómicas y del Ministerio
de Sanidad, deberían haberse tomado y puesto en marcha medidas que proporcionaran
seguridad a los consumidores, y no la incertidumbre que está provocando la falta de decisiones
claras y que supondrá un auténtico descalabro económico en un sector especialmente castigado
por la pandemia.
Ante esta situación, UPTA ya está tratando con el Ministerio de Inclusión, la posibilidad de
extender la prestación extraordinaria de cese de actividad para los afectados, por el incipiente
crecimiento de contagios.
Según Abad, «siento gran frustración ante la falta de previsión en esta sexta ola de la COVID-19.
Tenemos que poner en marcha todos los mecanismos de prevención de los contagios y de
contención de las consecuencias económicas que se derivan, como hacen todos los países
europeos. Por muy positivos que sean los datos de vacunación, aún sigue habiendo cientos de
miles de personas inconscientes que anulan el esfuerzo realizado por otros ciudadanos, por lo
que exigimos medias contundentes para aquellos que siguen negando la obligatoriedad de la
vacunación».