• UPTA denuncia que la exigencia de no haber desarrollado una actividad por cuenta
    propia durante los tres años anteriores impide, en la práctica, que quienes llegan
    desde el RETA puedan acceder directamente a la jubilación flexible.
  • La organización reclama, además y de forma independiente, una verdadera jubilación
    progresiva para los autónomos, que permita percibir desde el inicio al menos el 75%
    de la pensión y no obligue a esperar hasta cinco años para alcanzar el 100%.
    La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) denuncia que el nuevo
    diseño de la jubilación flexible impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y
    Migraciones vuelve a situar a los trabajadores autónomos en clara desventaja. Para la
    organización, resulta especialmente grave que una reforma que pretende ampliar las
    posibilidades de compatibilizar jubilación y trabajo introduzca precisamente para los
    trabajadores por cuenta propia una barrera que dificulta enormemente su acceso.
    JUBILACIÓN FLEXIBLE: UNA PUERTA QUE SE ABRE, PERO NO PARA EL AUTÓNOMO QUE VIENE
    DEL RETA
    La nueva regulación contempla la posibilidad de desarrollar una actividad por cuenta propia
    dentro de la jubilación flexible. Sin embargo, establece una condición determinante: no haber
    desarrollado una actividad por cuenta propia durante los tres años anteriores a la jubilación.
    Para UPTA, esta exigencia genera una situación difícilmente comprensible. Un autónomo que
    alcanza la edad de jubilación después de décadas de actividad y cotización al RETA no puede
    pasar directamente de su actividad a la jubilación flexible. En cambio, esta modalidad resulta
    mucho más accesible para quienes proceden fundamentalmente del trabajo por cuenta ajena y,
    una vez jubilados, deciden iniciar posteriormente una actividad por cuenta propia cumpliendo
    los requisitos establecidos.
    La organización considera que se produce así una nueva diferencia de trato que perjudica
    precisamente a quienes han desarrollado durante años su actividad económica como
    autónomos. No tiene sentido abrir legalmente la jubilación flexible al trabajo por cuenta propia
    y, al mismo tiempo, cerrar la puerta a quien llega a la jubilación siendo autónomo.
    El presidente de UPTA, Eduardo Abad, considera que “Seguridad Social vuelve a diseñar una
    reforma pensando fundamentalmente en el trabajo por cuenta ajena y obliga a los autónomos
    a adaptarse a un modelo que no responde a su realidad. No podemos aceptar que después de
    décadas cotizando al sistema se nos siga tratando como trabajadores de segunda”.
    UPTA exige al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que elimine la barrera de
    los tres años y permita que los trabajadores autónomos puedan acceder realmente a la
    jubilación flexible sin tener que permanecer previamente apartados de su actividad económica.