• El RETA cerró junio con 41.457 afiliados, 40 menos que en mayo.
  • El comercio, que pierde a nivel estatal 1.209 autónomos, gana en Cantabria 8 activos
    en el último mes, junto a la construcción y hostelería, que también crecen.

La afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), cerró el mes de junio con
41.457 trabajadores autónomos, lo que supone un descenso de 40 afiliados respecto al mes
anterior. El comportamiento responde al ajuste estacional habitual tras el inicio de la temporada
estival y el final del curso escolar. El dato más preocupante a nivel estatal vuelve a situarse en el
comercio, que pierde 1.209 trabajadores autónomos, el equivalente a 40 pequeños negocios
menos cada día, sin embargo, Cantabria consigue mejorar el dato del mes anterior con 8 activos
más.
En términos interanuales, la evolución del trabajo autónomo continúa siendo positiva. En junio
de 2025 el RETA registraba 41.330 afiliados, mientras que en junio de 2026 alcanza los 41.457
trabajadores autónomos, lo que supone un incremento de 127 afiliados en los últimos doce
meses, un crecimiento del 0,31%.
Por sectores de actividad, la Hostelería vuelve a liderar el crecimiento mensual con 39 nuevos
afiliados, alcanzando los 4.839 trabajadores autónomos, seguida de la Construcción, que
incorpora 17 trabajadores hasta situarse en 5.972 afiliados, y como adelantábamos, el Comercio,
que consigue un ligero aumento de 8 activos hasta situarse en 7.361.
En el lado contrario, Educación registra el mayor descenso del mes, con 70 afiliados menos, un
comportamiento habitual coincidiendo con la finalización del curso académico. También
retroceden la Industria Manufacturera, con 17 afiliados menos, las Actividades Profesionales,
Científicas y Técnicas, con una caída de 9 trabajadores autónomos, la Agricultura, Ganadería,
Silvicultura y Pesca que baja en 8 afiliados y el Transporte que también disminuye en 5
autónomos con respecto al mes anterior..
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “que España pierda cuarenta comercios cada día
debería hacer saltar todas las alarmas. Hablamos de negocios viables que desaparecen porque
cada vez resulta más difícil competir en igualdad de condiciones. Si no se adoptan medidas
específicas para proteger al pequeño comercio, seguiremos asistiendo al cierre progresivo de
miles de establecimientos que generan empleo, riqueza y cohesión social en todo el territorio.”