- El trabajo autónomo en Cantabria pierde 1 trabajador autónomo en agosto pero registra 144 afiliados más que hace un año
- UPTA alerta de que el pequeño comercio se encuentra en una situación límite y necesita medidas para frenar la pérdida continuada de negocios
La afiliación a la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cierra agosto con 41.589 afiliados en Cantabria, 1 menos que en julio y 144 más que hace un año. La comunidad se distancia así de la evolución nacional, donde el trabajo autónomo suma 1.067 afiliados durante el último mes.
La principal señal de alarma vuelve a estar en el comercio, que pierde otros 14 trabajadores autónomos y cae hasta los 7.374 afiliados (sector que más pierde). Le sigue la Hostelería, que registra 12 afiliados menos, situándose en un total de 4.905. También retrocede la Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, que pierde 7 autónomos y se sitúa en 3.653 y la Educación, con una caída de 5 afiliados y cierra agosto con 1.513 trabajadores autónomos.
Frente a estas caídas, la Construcción y las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, son las únicas actividades que registran un crecimiento significativo, con 9 y 4 nuevos afiliados, respectivamente, hasta alcanzar los 5.974 y 1.652, respectivamente. También avanzan ligeramente las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 2 autónomos y se sitúan en 3.416 afiliados y la Industria Manufacturera y el Transporte, donde ambas suman 1 afiliado, y se sitúan en 2.088 y 2.348 trabajadores autónomos, respectivamente.
El comercio, en una situación límite
Para UPTA, la pérdida de actividad comercial tiene consecuencias especialmente graves en el medio rural cántabro, donde muchos pequeños establecimientos constituyen el único punto cercano de acceso a productos y servicios básicos. El cierre de un comercio no supone únicamente la desaparición de un negocio: también reduce los servicios disponibles, debilita la vida comunitaria y dificulta la permanencia de la población en los municipios más pequeños.
La organización considera especialmente preocupante que sectores tradicionales, intensivos en trabajo autónomo y fundamentales para la economía de proximidad, continúen perdiendo afiliados mientras el crecimiento se concentra fundamentalmente en determinadas actividades.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, señala que “el pequeño comercio lleva demasiado tiempo perdiendo autónomos y soportando unos costes que crecen mucho más rápido que sus márgenes. Si esta tendencia continúa, muchos negocios acabarán bajando definitivamente la persiana, con las consecuencias que eso tiene para la actividad económica y la vida de nuestros barrios y municipios”.
Abad añade que “el RETA mantiene una evolución positiva a nivel nacional y cuenta con más de 58.000 afiliados adicionales respecto al año pasado, pero no podemos quedarnos únicamente con la cifra global. El reto no es solo generar nuevas altas, sino conseguir que quienes ya están trabajando puedan mantener sus negocios”.