• Cantabria alcanza los 41.135 afiliados al RETA en marzo de 2026.
    Las actividades altamente cualificadas impulsan el crecimiento del empleo autónomo.
  • Comercio, transporte y sectores tradicionales continúan en retroceso a nivel estatal.

A nivel estatal, el mes de marzo ha finalizado con un comportamiento positivo en la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), alcanzando un total de 3.425.882 afiliados, lo que supone un incremento de 6.009 autónomos en el último mes y más de 42.900 activos respecto a marzo de 2025. Cantabria cierra el mes de marzo con un total de 41.135 afiliados al RETA lo que supone un incremento de 97 autónomos en el último mes.
Más allá de la evolución mensual, los datos reflejan con claridad una transformación estructural del trabajo autónomo: La Comunidad cántabra avanza hacia un modelo más cualificado, donde las actividades vinculadas al conocimiento y los servicios profesionales ganan peso frente al retroceso progresivo de los sectores tradicionales.
El crecimiento del último mes se concentra buena parte en las actividades de mayor valor añadido. Destacan las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 7 nuevos autónomos, alcanzando los 3.451 afiliados. También presentan una evolución positiva la Educación, que crece en 13 autónomos (1.610). Sin embargo, se reduce en 6 afiliados en el sector de las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, situándose en 1.649 activos.
Por el contrario, algunos sectores tradicionales continúan mostrando un comportamiento negativo. La Construcción pierde 15 afiliados en marzo, situándose en 5.910, mientras que la Industria Manufacturera desciende en 9 autónomos (2.091). La Hostelería, sin embargo, mantiene una evolución positiva, con un incremento de 46 afiliados en el mes, alcanzando los 4.708, siendo uno de los pocos sectores tradicionales que resiste en términos de crecimiento. La Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, el Comercio y el Transporte, también experimentan una ligera subida de 7, 3 y 1 afiliados respectivamente, situándose en 3.670, 7.321 y 2.356, respectivamente.
Esta evolución pone de manifiesto un problema estructural cada vez más evidente: la falta de relevo generacional en los sectores tradicionales, donde el envejecimiento del colectivo y la escasa incorporación de jóvenes autónomos están provocando una pérdida progresiva de actividad.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la realidad del trabajo autónomo en España está cambiando: cada vez hay más profesionales altamente cualificados apostando por el autoempleo. Una transformación que refleja talento, innovación y nuevas formas de trabajar. Estamos ante la consolidación de un nuevo modelo de trabajo autónomo más especializado y con mayor valor añadido. Sin embargo, este cambio también pone de relieve los problemas estructurales de los sectores tradicionales, donde la falta de relevo generacional amenaza su continuidad”.